SÍMBOLOS Y YOGA PARA LA TRANSFORMACIÓN: EL AGUA.

 

Las cualidades del agua

El elemento agua posee valiosas cualidades y simbolismos y, los seres humanos, formados por un 80% del mismo, podemos sin duda evocar sus atributos en nosotros mismos; éstos son algunos de los principales:
  • El Agua como fuente de vida y portadora de Prana: "No hay vida sin agua" (Albert Szent-Gyorgyi). Frente a los ríos nacieron las primeras civilizaciones pues el agua es símbolo de abundancia, hospitalidad y vegetación, y su escasez, las sequías y los lugares desérticos representan espacios más inhóspitos para la vida. El agua posee las cualidades de creatividad, fertilidad y fecundidad. En ella nace la vida y con ella se mantiene. Junto con el aire, los alimentos y la luz del sol, porta el prana, la shakti, entendida como la energía vital que todo lo sustenta. André Van Lysbeth en su libro Pranayama – A la serenidad por el yoga dice: ”Según los yoguis el prana está presente en el aire, en los alimentos, en el agua, en la luz solar […] Estos sirven de vehículo al prana, del cual depende toda la vida animal e incluso vegetal. […] El prana es nuestro verdadero alimento, porque sin prana no es posible ninguna vida.”
  • La adaptabilidad del agua frente al cambio constante: “Be water, my friend” (“Sé agua, amigo mío”) Dice Bruce Lee. Y es que el agua es océano, vapor, nube y lluvia; el agua es hielo, río, granizo, nieve, es glaciar, lago, cascada, rocío, escarcha y manantial. Adopta cualquier forma para la cual es requerida por las circunstancias sin oponer resistencia. La vida es cambio, es movimiento constante, como afirma Heráclito de Éfeso: “No puedo bañarme dos veces en el mismo río, pues cuando desciendo al río por segunda vez, ni el río ni yo somos los mismos”. Somos seres cambiantes en un mundo cambiante, en el que la estabilidad o inmovilidad es sólo una ilusión. Para el budismo, la impermanencia, transitoriedad o Anitya es una de las tres características principales de la existencia. Frente a las distintas situaciones de la vida, invoca tanto a nivel físico como mental la cualidad de adaptabilidad y flexibilidad del agua. En tu práctica de yoga repite cual mantra: “Soy como el agua, cuya naturaleza es fluir. Bailo con el tiempo que no se detiene, y con la vida que no cesa. Si no fluyo, cual agua estancada me desvitalizo. Mi cuerpo es flexible y mi mente también”.
  • Fluidez y pasividad ¡Báilame el agua! ¡Compláceme, sé dulce y grato conmigo!: El agua fluye en un movimiento orgánico, natural, armónico, gustoso y sensual. Como un movimiento grácilmente se encadena con el siguiente en una danza, o una nota se enlaza con la siguiente en una melodía, así se mueve el agua. Si encuentra obstáculo lo bordea, no se empecina en derribar la piedra sino que sutilmente la sortea y prosigue su camino. Elige el camino más sencillo, el cauce al cual es empujado por la inercia. Se otorga al elemento agua la cualidad de pasividad, de tamas, o yin, según el Feng Shui, pues se deja llevar por la inercia de la fuerza de la gravedad hacia la pendiente. Esa pasividad, esa dulce indolencia con la que el embrión se deja flotar en el líquido amniótico, ese Sukha (bienestar, comodidad, placer) entendido como un no esfuerzo, un dejarse llevar, es muy deseable en cierto grado para conseguir el equilibrio y deshacer la tensión. Así, combinado con Sthira (firmeza) nos permite ese punto de perfecto equilibrio entre firmeza y amabilidad, entre presencia y dulzura, para permanecer en ásana y también en la vida. (Sutra II.46 Patanjali: Sthira sukham asanam).
  • El agua como delicioso néctar que calma nuestra sed: Se conoce como “agua dulce” al agua de lluvia, fuentes y ríos que fertiliza las tierras de cultivo, nos nutre y calma nuestra sed. La sed, en un plano espiritual, simboliza el sufrimiento, y el agua es esa sustancia dulce que apacigua el espíritu, sacia y calma nuestra agonía, colmándonos con una sensación de plenitud (“Quien a Dios tiene, nada le falta” dice Santa Teresa de Ávila). Así como el agua calma la sed del cuerpo y la savia nutre las plantas, así dios, el néctar, el amrit, soma, la ambrosía embriagadora, el sentido o el amor sacian la sed del espíritu. Encontramos este simbolismo en la Biblia: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo” (Salmos 42). “Quien bebe de mi agua, jamás volverá a tener sed” dice Jesús a la samaritana, que día tras día intenta saciar su sed con el agua del pozo sin lograrlo. Jesús se ofrece como el agua que calma la sed. (Juan 4). En las doctrinas yóguicas, el amrita es un líquido que puede fluir desde el chakra bindu a través de la garganta en estados profundos de meditación y que provee de la experiencia de eternidad e inmortalidad. En el Bhagavad Gita, capítulo XV-13, Krishna dice: “Soy la tierra fértil que sostiene a las criaturas y la savia que alimenta y nutre las plantas”, definiéndose a sí mismo como el soma.
  • Medio de purificación y regeneración: El agua posee una virtud sanadora y purificadora. Lava los pecados, arrastra consigo todas las impurezas, toda infracción o mácula, de ahí su uso en las abluciones rituales (el bautismo cristiano, las abluciones de los musulmanes previas a la oración o la inmersión en las aguas sagradas del Ganges para los hinduístas). La inmersión en agua se considera regeneradora, como un renacimiento, es fuente muerte, destructora, y a la vez de nueva vida,creadora. Borra la historia y reestablece al ser en un estado renovado, como el gran diluvio tras el cual una época se aniquiló y otra nueva surgió.

Evocando el elemento agua en nuestra práctica de Yoga

El simbolismo del agua puede poetizar muchos momentos de nuestra práctica de yoga. Pondremos el foco de nuestra atención en la cualidad del agua que queremos trabajar (fluidez, capacidad de disfrute, gracilidad, pureza, vitalidad, flexibilidad...) valiéndonos para ello de su evocación mediante la visualización o músicas con sonidos de agua:
  • En cualquier asana que se realice en dinámico es muy inspirador aludir al modo gozoso y sensual con el que el agua, alegre y cantarina, se desliza ladera abajo entre las piedras. Es el agua, con su movimiento sensual y orgánico, una maestra en cuanto a fluidez y capacidad de goce. Su visualización puede ayudarnos a conectar con ese elemento del que estamos hechos en gran medida, y disfrutar así de un movimiento armónico, sin brusquedades y sin más esfuerzo que el necesario. En marjariasana I y II (gato- vaca), círculos sufis y demás movimientos con forma circular, podemos aludir a la sinuosidad del agua para lograr una danza ondulante. También en las vinyasas, como puede ser el Surya Namascar, el agua nos puede servir de ejemplo de gracilidad.
  • En las kriyas de Kundalini Yoga que trabajan sobre el agua de nuestro cuerpo, los sistemas que la regulan y el segundo chakra:
    • Kriya para los riñones: Los riñones son dos órganos en forma de habichuela situados en la parte posterior del abdómen, a ambos lados de la columna. Son los principales órganos del sistema urinario, y su función, de vital importancia, es mantener la sangre limpia y equilibrada y excretar las sustancias de desecho y agua en exceso a través de la orina. Un funcionamiento deficiente de los mismos puede provocar deficiencias inmunológicas y pérdida de vitalidad (falta de poder, melancolía, cansancio, tristeza, fragilidad emocional...). Practicando esta kriya trabajamos sobre el agua de nuestro cuerpo, invitando a que actúe en nosotros con todas sus potencialidades: limpieza a nivel físico, mental y emocional, vitalidad, vigor y adaptabilidad frente a los acontecimientos de la vida.
    • Kriya para aliviar el estrés en las glándulas suprerrenales y los riñones. Los riñones son unos órganos especialmente sensibles a dañarse por el estrés. Con esta kriya fortalecemos riñones y glándulas suprarrenales, lo cual nos aportará energía y vitalidad frente al cansancio o sensación de debilitamiento.
    • Kriya para estimular Swadhisthana Chakra. Es el agua el elemento que rige nuestro 2º Chakra, Swadhisthana, ubicado en la región sacral, la zona pélvica entre el pubis y el ombligo, cuyo significado es dulzura. Este centro energético es el hogar de la creatividad, la alegría, la sexualidad, las emociones, nuestras relaciones, la adaptabilidad frente al cambio y la capacidad de disfrute. Esta kriya contiene asanas de apertura de caderas como Upavistha Konasana, Baddha Konasana, y mulabhanda o cierre energético de raíz entre otros ejercicios. Ejecútala enfocándote en ese aspecto acuático que deseas potenciar en tu personalidad. 

Agua en el agua. Poema de Juan Ramón Jiménez

Quisiera que mi vida
se cayera en la muerte,
como este chorro alto de agua bella
en el agua tendida matinal;
ondulado, brillante, sensual, alegre,
con todo el mundo diluido en él,
en gracia nítida y feliz.

Bibliografía:


  • Chevalier, J. & Gheerbrant, A. (1986). Diccionario de los Símbolos. Editorial Herder.
  • Manual de Kriyas para Instructores de Kundalini Yoga. Nam Publishers. Fundación Cultural Kundalini.
  • Sánchez Álvarez, P. (2013) Simbolismo del Agua. El agua en las culturas y religiones. Recuperado el 10 de Abril de 2017:  https://pilar-teologiapilar.blogspot.com.es/2013/11/simbolismo-del-agua-el-agua-en-las.html.

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